La historia presenta múltiples ejemplos de regímenes totalitarios que han asumido actitudes nacionalistas.  para justificar el uso, o la amenaza del uso de la fuerza para determinar  nuevas fronteras. Para evitar que el intervencionismo  militar, electoral o político define los límites de un país, el Derecho Internacional ha establecido principios rígidos que prohíben alterar el equilibrio geopolítico unilateralmente.

 La reacción nacional e internacional ante.  la realización de unas elecciones en Territorio Esequibo convocadas por la Administración de Maduro, ha sido denunciada por la Comunidad del Caribe (CARICOM) por la Corte Internacional de Justicia y por varios Gobiernos que hicieron llamados para que el Estado Venezolano se abstuviera de realizarlas.

Estos llamados a la sensatez, no fueron escuchados por el Gobierno Central, quien optó el 25 de Mayo del 2025 realizar elecciones. El Consejo Nacional Electoral proclamó al Almirante Neil Villamizar como Gobernador del Territorio Esequibo quien desde  la población de Tumeremo, en territorio venezolano, determinará los pasos administrativos y gubernamentales  de los 160.000 kilómetros cuadrados, de ese territorio en disputa. Junto a los otros 16 representantes parlamentarios “esequibanos”  los electos (8 diputados principales y 8 diputados suplentes) crean un precedente muy peligroso.

Un analista preocupado por este tipo de decisiones se pregunta “Que ocurriría, si en un futuro delirio “electoral”, el nuevo nacionalismo decidiría unilateralmente.  corregir mapas del pasado para convocar elecciones en Curazao? ¿O en la Guajira? ¿O en Trinidad y Tobago? ¿O en Roraima en la frontera Brasileña? Inaceptable por supuesto.

El diplomático chileno, Fernando Schmidt en su excelente artículo sobre las elecciones venezolanas destaca la amenaza electoral del Gobierno de Maduro al convocar elecciones en el Territorio Esequibo para elegir autoridades en el territorio en reclamación «De continuar con la imposición de estas elecciones, crearía un precedente muy grave a nivel internacional. Es como si Bolivia, partieron en su propia Constitución, creara el departamento marítimo, y celebrara elecciones legislativas en las que participaran algunos pueblos fronterizos con Chile para definir autoridades ejecutivas y legislativas regionales y nacionales. Ello crearía una situación inaceptable para Chile y la analogía puede convertirse en una realidad si no reaccionamos ante el precedente venezolano».

El jurista caribeño Robert Sanders evalúa estas “elecciones” de manera crítica al señalar “Las elecciones realizadas fuera de la jurisdicción (de un estado) no confieren legitimidad, sino que invitan al conflicto”. Luego concluye que “las fronteras no pueden ser redibujadas en virtud de decretos internos, y (de hacerlo) ningún estado se encuentra libre de responsabilidad legal”

Asdrúbal Aguiar Secretario General de IDEA que reúne a destacados ex Presidentes de América Latina, al denunciar el proceso electoral del Esequibo afirma “la dictadura trabaja aceleradamente para imaginar sus otras tretas o espectáculos como este de la Gobernación del Esequibo en el teatro del absurdo y la mentira”.

El tema del Esequibo está en manos de la Corte Internacional de Justicia. Ese es el camino de la legalidad y del cumplimiento del orden jurídico internacional. Esperamos que su sentencia se acate por ambas partes y con ello, se ponga fin a casi un siglo y medio de controversias.